¿Cuántas veces ha visto a un director ejecutivo dar una evaluación favorable del desempeño esperado de la empresa a la junta directiva, al banco, a los accionistas, a los analistas, a los empleados oa los medios de comunicación solo para demostrar que era lamentablemente incorrecto? Siempre me sorprende la cantidad de directores ejecutivos que no están en contacto con las realidades operativas de su empresa. En la publicación de hoy compartiré por qué la vista no siempre es mejor desde arriba...

Entonces, la pregunta es esta... ¿cómo llega un CEO al punto de estar tan desconectado de las operaciones que simplemente no tiene ni idea? La realidad es que hay varias razones por las que esto puede suceder, algunas de las cuales he mencionado a continuación:

Si es un director ejecutivo con una visión nublada y desea cambiar la perspectiva desde arriba, es fundamental que mantenga líneas abiertas de comunicación a través de una variedad de canales y ciclos de retroalimentación. Debe mantener una conexión y una relación tanto con la línea como con el personal. Además, debes refinar tus sentidos intuitivos. Un buen CEO exige responsabilidad y transparencia. Ellos desafían todo lo que tiene importancia como un gran optimismo. La aceptación de declaraciones generales y la ambigüedad, o la ceguera a las agendas ocultas, solo contribuirán a limitar su visión...