Noticia de última hora: Hay una señal reveladora, un claro indicio de que usted es un líder débil: puedo verlo a una milla de distancia, al igual que todos los demás. ¿Qué es? Todo el mundo sabe que eres un pésimo líder si no puedes tomar decisiones. ¿Suena duro? Tal vez sea así, pero eso no significa que no sea la verdad. Nada indica más problemas de liderazgo que un ejecutivo que no puede tomar decisiones. Si no puedes tomar decisiones, no puedes hacer las cosas. Si sufre de parálisis de análisis, procrastinación, timidez, falta de coraje o confianza, indecisión o estar en sobre tu cabeza, se avecinan problemas. En ninguna parte hay más verdad en el viejo dicho de que “donde hay humo hay fuego” que en su aplicación a los líderes que no pueden tomar decisiones. En la publicación de hoy, discutiré el elemento que separa a los aspirantes a líderes de los líderes auténticos... La capacidad de actuar y tomar decisiones.

El camino hacia cualquier logro digno de mención comienza con el primer paso. Entender e implementar el concepto de “liderazgo accionable” es una clave importante para el éxito en convertirse en un gran director general. Mucho se ha escrito sobre la teoría del liderazgo, los conceptos de liderazgo, el estilo de liderazgo, la dinámica del liderazgo, lo que son o no son los líderes y una plétora de otros contenidos centrados en el liderazgo. Sin embargo, mi pregunta para usted es esta: ¿Qué es el liderazgo sin acción? La teoría está bien para el salón de clases, pero en el mundo de los negocios, la teoría sin acción es poco más que retórica inútil. No me digas, muéstrame... No hables por hablar, sino camina por el camino. Tomar acción siempre comienza con un simple acto: tomar una decisión.

¿Tienes una gran visión? ¿Eres un maestro de la estrategia? ¿Tienes una energía ilimitada o un carisma fascinante? Si bien las cualidades antes mencionadas son ciertamente admirables, solo son valiosas si influyen o crean acción. Walt Disney, uno de los mayores talentos creativos y verdaderos innovadores de nuestro tiempo, se dio cuenta del valor de la acción cuando dijo: “La forma de empezar es dejar de hablar y empezar a hacer”. Permítanme dejar esto lo más claro posible: la procrastinación es el comienzo de caminar por el tablón. Cuando llegas al final de la tabla, las cosas no mejoran, ¿verdad? Es posible que haya ganado un poco de tiempo, pero ahora se está tomando la decisión por usted y el resultado no es el esperado.

Siempre me sorprende la cantidad de altos ejecutivos que realmente luchan incluso con decisiones simples... Este próximo comentario puede ser demasiado familiar para algunos de ustedes, pero espero que pueda ayudarlos a volver a la realidad. Como un ejecutivo de nivel C, le pagan por tomar decisiones y actuar. Si estás demasiado ocupado para hacer cualquiera de esas cosas USTED tener un GRANDE problema. Cuando alcanza el nivel de C-Suite, su calendario siempre está lleno y hay demandas constantes de su tiempo: esto no va a cambiar, las cosas no van a mejorar de alguna manera la próxima semana, el próximo mes, el próximo trimestre o el próximo año. Procrastinar no mejora las cosas, las empeora. No estoy defendiendo que tomes decisiones imprudentes o que no busques consejo al tomar decisiones complejas, pero estoy abogando por que dejes de estancarte y realmente tomes la decisión. Lo único que te da más control sobre tu tiempo es tomar buenas decisiones y enseñar a aquellos a quienes diriges a hacer lo mismo.

Un examen minucioso de líderes verdaderamente grandes revelará que, para uno, todos tienen un fuerte sesgo hacia la acción. Fue Andy Grove, ex presidente y director ejecutivo de Intel y el Hombre del año de 1997 de la revista Time, quien dijo: “Tienes que tomar medidas; no puedes dudar o cubrir tus apuestas. Cualquier cosa menos condenará tus esfuerzos al fracaso. Si no puede actuar, si no puede tomar la decisión difícil y si no puede inculcar un sesgo hacia la acción en sus compañeros y subordinados, entonces no pertenece a una posición de liderazgo.

Una parte fundamental del ciclo de vida de la gestión del talento es el desarrollo del liderazgo. Si sus programas de tutoría y capacitación no se enfocan en el desarrollo de líderes orientados a la acción, entonces simplemente está generando obsolescencia y, en última instancia,... fracaso. Cuando una organización deja de aprender, comienza a morir. Es más crítico que nunca en el clima económico actual que el desarrollo del liderazgo sea una prioridad principal para los directores ejecutivos que desean construir una empresa próspera en el futuro.

Recuerde que el liderazgo no es un deporte para espectadores. Los grandes líderes harán cualquier cosa para salir de la banca y entrar en el juego. Si su empresa tiene un liderazgo pasivo y/o tímido, enfrentará serios problemas para mantener su ventaja competitiva. Además, si su empresa no aprovecha el aprendizaje activo para desarrollar líderes, impulsar la innovación, fomentar la colaboración y catalizar el crecimiento, entonces está perdiendo una gran oportunidad. Mi mensaje es simple... deja de reflexionar y pontificar, toma una decisión y actúa.

¿Pensamientos?